Antes de nada quiero hacer una aclaración. En ciertas situaciones omitiré nombres o los pondré en clave, hay que ser discreto y respetar la privacidad. En cualquier caso, toda la responsabilidad de lo que aquí se diga es del que escribe (Toño).
En Ledesma, al llegar, nos enteramos de que tocamos dentro de un castillo.. muy bonito pero con dificil acceso para la descarga. Es normal, en aquellos años iban a caballo y los trovadores no portaban amplificadores. Medio "eslomaos" montamos el chiringuito y el maldito aire me vuela las partituras. Como no tengo con que sujetar los papeles, me voy a una tienda de artesanía del pueblo a que me vendan un iman de nevera, mientras Jimmy, Mario y Sid se quedan pasando calor en la prueba de sonido. No hay imán. Me llevan a un museo del pueblo para prestarme unas pinzas grandes que usan en no se qué exposiciones. La chica de recepción del museo, según me dice la dueña de la tienda de artesanía que me acompañaba, es sustituta y no está muy al tanto de las cosas. Nos eternizamos esperandola y finalmente no las encuentra. Me dejan unas pinzas para la ropa que aun conservo.
Termina la prueba, los artistas y nosotros estamos contentos con el sonido y vamos con Costas camino del hotel contando batallas. Él se va a su habitación y cuando vamos a las nuestras resulta que no tenemos reserva. La oficina se había olvidado de reservar una habitación doble, y el pueblo, en plenas fiestas, está que no cabe un alfiler. Finalmente, llamada tras llamada, con las mochilas y las guitarras a cuestas, conseguimos una habitación para Jimmy y Sid y nos quedamos más tranquilos.
Volvemos al castillo, tenemos catering y damos buena cuenta de él. Me pongo a hablar con Jaime Terrón del Camino de Santiago devorando un cacho de jamón. Siddharta está a mi lado organizando las partituras encima de un pupitre de colegio. Mario y Jimmy andan por ahí moviendo el bigote y charlando con los demás. No hay baño.. es un castillo, lo había dicho? utilizamos un recoveco detrás de una botella gigante hinchable de una conocida marca de bebidas que patrocina el evento.
Todo dispuesto, Jimmy nos recuerda la frase que suele decir antes de cada actuación: "Chicos, hoy vamos a hacerlo bien, no como siempre". Salimos a darlo todo y sale todo perfecto. Cada artista se mete en el bolsillo al público con sus exitos. Bernardo de Refrescos, durante la canción "Todo/Nada" monta un show de movimientos estrafalarios y en uno de ellos me lanza una patada a la cara que no tenía intención de alcanzarme,.. y afortunadamente no lo hace.. me moría de risa.
Terminado el show, recogemos y nos vamos a tomar algo por el pueblo, que para eso son fiestas. Fue un día para recordar.




